|
|
MANOLO, ¿RECUERDAS?
de Manuel Altés
384 páginas - Ed. 2004
ISBN: 978-84-95764-22-5
PVP: 15,50 € con IVA
La peripecia de una familia barcelonesa de clase trabajadora, partiendo de la Exposición Universal de 1929 hasta la gran nevada de Barcelona en la Nochebuena de 1962.
No hace falta más para devolvernos toda la memoria del pasado, ahora que una
pléyade de plumíferos bienpensantes quiere convencernos de que la guerra
fue una necesaria acción profiláctica destinada a situar a España en el
mapa de Europa, y de que Franco fue a) el cirujano de hierro reclamado
por Joaquín Costa y demás regeneracionistas; b) un dictador patriarcal
y benévolo que se encargó de realizar la revolución burguesa siempre aplazada,
y de industrializar el país.
Al mismo tiempo nos devuelve toda una cultura obrera, la de las veladas de boxeo, las sociedades colombófilas, el vermut de los domingos, los partidos de fútbol, las corridas de toros, las revistas libertarias-nudistas-esperantistas... Aquello que el viento se llevó, el vendaval de la guerra, la miseria y luego la alienación del electrodoméstico. En lo que fue la habitación de un xava de la calle Cruz Cubierta, tal vez el amarillento retrato de Baudelaire nos contempla severamente desde la pared:
Dis, qu'as-tu fait, toi que voilà
De ta jeunesse?
Manolo… ¿recuerdas?
|
|
|
|
Manuel Altés nació en el generacional y poético 1927 en
el barcelonés barrio de Hostafrancs, a la vera del matadero, donde conviven
payos y gitanos catalanes, hijo de un apuesto albañil cenetista y de una
modista de las nacidas y ungidas por el cine. El grupo Francesc Macià
de las escuelas de la Generalitat, en la plaza de España, fue decisivo
para su formación.
Ante la rebelión militar de julio del 36, su padre se echó a la calle
con los suyos y, pese a sus dos hijos, acabó por irse voluntario al frente.
Se empleó en una compañía de seguros en donde con el tiempo acabó de
responsable. Y en aquella posguerra olvidada del 47 se complicó la vida
como militante comunista coordinando células obreras. En la tertulia de
Soler Serrano conoció a una joven con la que acabaría comprometiéndose
ya en la cárcel Modelo, tras ser detenido y torturado más de dos semanas
en Vía Layetana. Un inusual sobreseimiento le permitió salir a la calle
después de treinta y dos meses de imborrable vivencia carcelaria, sin
llegar a cumplir los dieciocho años de petición fiscal.
Compaginó la resolución de siniestros con la confección de guiones en
casi todos los géneros del cómic. Y llegó tras el 82 a colaborar con su
evocación poética de barrio, «les xavacanades», en el programa nocturno
de Radio Nacional Montjuic Hotel y en el renovador espacio televisivo
Camaleón. Jamás participó en ningún concurso literario.
|
|