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LOS CANALLAS
(The bad guys)
de Eugene Izzi
páginas 312 - Ed. 2009
ISBN: 9788495764881
PVP 16 €
Traducción: Julieta Leonetti
James Marino, Jimbo, un policía de la división antimafia de Chicago, lleva tres meses trabajando como topo en el submundo de la ciudad, entre delincuentes mafiosos y asesinos profesionales. Su capacidad para el camuflaje ha dado sus frutos y está a punto de acabar con la cúpula de la Organización. Sin embargo, sus planes se frustran cuando GiGi Parnell, al que envió a presidio tras un duro cuerpo a cuerpo, cumple su condena de diez años y sale en libertad. GiGi, un psicópata que no está dispuesto a recibir más órdenes que las procedentes de su propio cerebro perturbado, solo tiene dos obsesiones: el oscuro recuerdo de la relación enfermiza con su madre, muerta mientras él estaba aún en la cárcel, y la ciega necesidad de acabar con el único hombre que fue capaz de hacerle frente. Jimbo tiene que lidiar no solo con el aparato de la mafia y con un monstruo que lo tiene entre ceja y ceja, sino también con sus propios compañeros de trabajo, que no aceptan sus métodos expeditivos, su individualismo y su odio vengativo contra toda forma de sometimiento a las normas sociales establecidas.
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Eugene Izzi nació en 1953 en Chicago. El joven Izzi abandonó los estudios
y comenzó su andadura por el lado salvaje de la vida que le reportó, entre
otras cosas un variado historial de arrestos. Publicó su primera novela, La
encerrona, en 1987 a la que le siguieron más de una docena, algunas con
el seudónimo de Nick Galiano. Su mundo, la delincuencia organizada, las
calles y los personajes de su infancia. Pero el nombre de Eugene Izzi, el más
famoso escritor de novelas policiacas de Chicago, ha quedado asociado al
misterio de su muerte. El 7 de diciembre de 1996 su cuerpo apareció colgando
por el exterior de la ventana del piso 14 del edificio de la avenida
Michigan donde se encontraba su oficina. La habitación estaba cerrada por dentro. El escritor se
encontraba recopilando material para un libro sobre un movimiento extremista de Indiana.
Oficialmente fue declarado suicidio, pero la sospecha del «crimen perfecto» todavía planea. «Misteriosa muerte del escritor de misterio» fue el titular de la prensa que añadía que Izzi llevaba un
chaleco antibalas y en sus bolsillos anotaciones sobre amenazas de grupos paramilitares.
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